Donde añaden que la uva procede de viñas de secano con baja producción cultivadas en vaso. La vendimia se realiza en la primera quincena de septiembre, se recoge a mano de forma que llega en las mejores condiciones a la bodega. El mosto resultante sufre una pequeña maceración con el hollejo de la uva que permite extraer todos los precursores aromáticos propios de la variedad. Posteriormente se fermenta en depósitos de acero inoxidable a una temperatura por debajo de 18 ºC. El vino, elaborado con las últimas técnicas de vinificación, se somete a diversos procesos de filtración y finalmente embotella.
En la nota de cata, El Progreso destaca que, con ello, obtienen un vino de color amarillo verdoso, con aromas herbáceos, y florales. Destacan los recuerdos a hierbas aromáticas como hinojo y a fruta blanca de hueso. Notas exóticas y tropicales del maracuyá, el pomelo y la lima. En boca es fresco, equilibrado y untuoso, con agradables recuerdos herbáceos y frutales que permanecen durante su amplio final.
Casanova comenta también “la apuesta por los vinos que son tendencia ahora, el caso de los Viña Xétar de baja graduación y los desalcoholizados Viña Xétar 0.0, a los que les hemos dado una vuelta y además hemos incorporado el tapón de rosa, más sostenible”.
Esta cooperativa también está reactualizando su sangría gourmet La Bailonga de baja graduación, que “queremos sacar este verano, siguiendo las tendencias, ofreciendo al consumidor una versión más sostenible y económica de esta refrescante bebida, porque la demanda pide que se vaya más a tapón de rosca, siguiendo la nueva tendencia”, añade.
Estaremos en Fenavin Match con la apuesta más sostenible y la promoción del nuevo ecológico “Tierra de Montaña”, Oro en Berlín
“Si el pasado año, en la FENAVIN, presentábamos el atrevido ‘Vuivé’, de imagen rompedora, con buenos resultados en contactos y negocio, éste nos inclinamos por nuestros productos más sostenibles como es el vino vegano ‘Tierra de Montaña’ tanto en Verdejo-Airén, Rosado, Tempranillo y Tinto Roble, que ofrecemos con diseño nuevo en el que predomina la naturaleza”, dice Jesús Julián Casanova, presidente de cooperativa El Progreso y del grupo VIDASOL de Castilla-La Mancha.
En el caso del vino premiado en Berlín, “Tierra de Montaña”, se trata de un Vino blanco de la Tierra de Castilla procedente de las variedades verdejo y airén, libre de residuos (con certificación ecológica) y vegano (exento de aditivos de origen animal), explican desde el departamento de Calidad de El Progreso.
Donde añaden que la uva procede de viñas de secano con baja producción cultivadas en vaso. La vendimia se realiza en la primera quincena de septiembre, se recoge a mano de forma que llega en las mejores condiciones a la bodega. El mosto resultante sufre una pequeña maceración con el hollejo de la uva que permite extraer todos los precursores aromáticos propios de la variedad. Posteriormente se fermenta en depósitos de acero inoxidable a una temperatura por debajo de 18 ºC. El vino, elaborado con las últimas técnicas de vinificación, se somete a diversos procesos de filtración y finalmente embotella.
En la nota de cata, El Progreso destaca que, con ello, obtienen un vino de color amarillo verdoso, con aromas herbáceos, y florales. Destacan los recuerdos a hierbas aromáticas como hinojo y a fruta blanca de hueso. Notas exóticas y tropicales del maracuyá, el pomelo y la lima. En boca es fresco, equilibrado y untuoso, con agradables recuerdos herbáceos y frutales que permanecen durante su amplio final.
Casanova comenta también “la apuesta por los vinos que son tendencia ahora, el caso de los Viña Xétar de baja graduación y los desalcoholizados Viña Xétar 0.0, a los que les hemos dado una vuelta y además hemos incorporado el tapón de rosa, más sostenible”.
Esta cooperativa también está reactualizando su sangría gourmet La Bailonga de baja graduación, que “queremos sacar este verano, siguiendo las tendencias, ofreciendo al consumidor una versión más sostenible y económica de esta refrescante bebida, porque la demanda pide que se vaya más a tapón de rosca, siguiendo la nueva tendencia”, añade.
Jesús Julián Casanova, a su vez presidente de la OIVCLM (Interprofesional Vitivinícola de Castilla-La Mancha), valora de forma positiva la iniciativa ciudadrealeña Fenavin Match, “porque si quieres que se hable de ti, no puedes dejar que pase demasiado tiempo entre feria y feria, porque se nota la competencia de la Barcelona Wine Week, así que la idea en principio es buena, después de la feria veremos el impacto económico que supone para nosotros”.
Además de la medalla de Oro lograda en Berlín, El Progreso sigue sumando premios a sus vinos blancos, y acaba de conseguir una Medalla de Bronce al “Ojos del Guadiana Airén” en el concurso internacional “Airén por el mundo”, certamen consolidado como una referencia en la promoción de la variedad blanca más cultivada de España, que ha vuelto a poner de manifiesto el notable salto cualitativo que están experimentando los vinos elaborados con uva Airén.
Sube la demanda de los bag-in-box
Y sigue observando un incremento de la demanda en los bag-in-box de El Progreso, que se están poniendo de moda para coctelería y preparados en hostelería (blancos y tintos de verano, cócteles, etc), en sus formatos de 3 y 5 litros.
Donde añaden que la uva procede de viñas de secano con baja producción cultivadas en vaso. La vendimia se realiza en la primera quincena de septiembre, se recoge a mano de forma que llega en las mejores condiciones a la bodega. El mosto resultante sufre una pequeña maceración con el hollejo de la uva que permite extraer todos los precursores aromáticos propios de la variedad. Posteriormente se fermenta en depósitos de acero inoxidable a una temperatura por debajo de 18 ºC. El vino, elaborado con las últimas técnicas de vinificación, se somete a diversos procesos de filtración y finalmente embotella.
En la nota de cata, El Progreso destaca que, con ello, obtienen un vino de color amarillo verdoso, con aromas herbáceos, y florales. Destacan los recuerdos a hierbas aromáticas como hinojo y a fruta blanca de hueso. Notas exóticas y tropicales del maracuyá, el pomelo y la lima. En boca es fresco, equilibrado y untuoso, con agradables recuerdos herbáceos y frutales que permanecen durante su amplio final.
Casanova comenta también “la apuesta por los vinos que son tendencia ahora, el caso de los Viña Xétar de baja graduación y los desalcoholizados Viña Xétar 0.0, a los que les hemos dado una vuelta y además hemos incorporado el tapón de rosa, más sostenible”.
Esta cooperativa también está reactualizando su sangría gourmet La Bailonga de baja graduación, que “queremos sacar este verano, siguiendo las tendencias, ofreciendo al consumidor una versión más sostenible y económica de esta refrescante bebida, porque la demanda pide que se vaya más a tapón de rosca, siguiendo la nueva tendencia”, añade.